domingo, 9 de octubre de 2011

El hombre sin rostro

No puedo evitar pensar hacia el futuro, se que debo vivir el presente y disfrutar cada momento al máximo porque nada es seguro pero muy a menudo me sorprendo pensando en los momentos que mas anhelo del futuro. Toda mujer sueña con el día de su boda, y yo no soy la excepción, ese es el día que más quiero que llegue, sueño con el vestido, la iglesia, mi papá llevándome al altar y por supuesto, con la persona que me estará esperando al final del pasillo central pero ese es el problema, la duda más grande, el momento en el que pregunto a mi misma ¿Quién será ese hombre? Me encantaría pensar que serás tú, que todo seguirá siendo cada día mejor que el anterior, que podré contar contigo el resto de mi vida pero la verdad es que no lo sé. Una vez ya me ilusione y no quiero caer en eso de nuevo pero no me puedo contener, te quiero ahí ese día, te quiero a mi lado el resto de mi vida, quiero que seas lo primero que vea al levantarme cada mañana y lo último cada noche antes de acostarme. Sin embargo, prefiero no hacerme ilusiones porque nada es seguro y todo puede cambiar.


            Me quedare con la intriga, la curiosidad y sobretodo la esperanza de que seas tú quien esté a mi lado ese día y de que compartas conmigo el resto de mi vida pero si no eres tú, ¿Quién será? 

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